5 de marzo:
Poco y mucho que decir, pasó lo mismo que el 24 de febrero pero esta vez éramos dos los partícipes de la nueva locura: Javi (Seventy, 1977) y yo.
6 de marzo:
Dada la casi nula anticipación de tiempo, el vuelo salió algo caro y los hoteles por un ojo de la cara y cada día uno distinto. ¿Donde nos alojamos el primer día? Todo fan de U2 que se precie conoce el Clarence, pues justo al lado hay un hostal de mala muerte que nadie lo querría ni para su peor enemigo, allí nos alojábamos. Cogimos lo necesario y nos fuimos a la aventura donde comimos dos ham & cheese y nos bebimos unas aguas antes de ponernos a esperar todo el día. Vimos un cartel de un concierto de grupo tributo a U2, Rattle & Hum, que tocaban al día siguiente por Temple Bar y consideramos el asistir según lo que hiciéramos.
Estuvimos sin movernos todo el día del mismo sitio, pasando frío y sin hacer nada durante unas doce horas. Javi estaba más muerto que nunca, tirado en el suelo como si estuviera moribundo y yo la verdad es que estaba para el arrastre también pero lo llevaba muchísimo mejor que él, encima empezó a chispear y del grupo nada de nada… El caso es que estaban metiendo un intensivo bastante fuerte y aparte se veía mucho movimiento de cámaras, instrumentos y de paso de gente.
Bien entrada la noche salió Bono y volvió mi surrealismo particular: en cuestión de segundos estaba delante suyo comentándole que hacía mucho frío y que ya se notaba que había sido un día duro para ambos, él trabajando y nosotros esperando. El caso es que se me quedó mirando y al recordarme me pidió mi nombre a lo que respondí “Marc with c”. Me cogió el vinilo de U218 y puso mi nombre, añadió with wishes y una c dentro de un círculo a lo copyright y también en referencia a lo de “with c” (imagino), se hizo las gafas a él mismo y firmó. La verdad es que parecía que tuviera salida para todo, su carisma no se podía poner en duda, desde luego. Cuando vi que ya iba a firmar a otro dada la gente que había le dije que se dejaba el boy americano como dándole más importancia (que Javi me cedió y que nunca se lo podré pagar) y cuando lo vio puso “American Boy (Aprovechando el título) signed by Irish Man”. Ví que Javi estaba justo al lado de Bono con una cara de lo más indescriptible y de hecho quitando las firmas que pidió no decía nada respecto a una foto por lo que cogí la mía y estuve esperando al momento oportuno de hacérsela. Después intenté que me la hiciera a mi pero ya no pudo ser y Bono se fue.
Después salió Edge y ya lloviendo me firmó a través del coche el Zooropa, el U218 y el Boy americano, había vuelto y ya me iba a ir con algo que no tenía hasta entonces: firma de Edge. Hubo suerte porque fue irse y empezar a llover como jamás había llovido, en pleno subidón guardamos las cosas y nos fuimos corriendo a buscar un taxi, en el que casualmente el conductor era fan de U2 y había estado en el gran concierto de Slane, entre otros muchos. Se sorprendió bastante cuando le contamos lo sucedido. Una vez ya donde nos alojábamos nos recreamos con nuestra hazaña y al irme a duchar ví que más que soltar agua la ducha la goteaba y que no era para nada caliente a parte de ser una porquería así que me fui a dormir.
Larry no merece especial mención puesto que apenas vimos su coche alejándose a toda velocidad, al contrario que Adam, que paró, bajó la ventanilla y se disculpó por no poder atendernos porque estaba cansado. La verdad es que no podía tener más razón porque fue un intensivo increíble el que llevaron a cabo.
7 de marzo:
Un desayuno estupendo, quien lo habría dicho por el sitio…solo faltaron las tostadas. Nos dirigimos a nuestro nuevo hotel, un auténtico lujazo de cuatro estrellas orgásmico donde nos dimos una ducha bien a gusto, no sin antes tomarnos unas pintas y hacer un poco de turismo. Después comimos algo rápido y nos dirigimos para HQ de nuevo aunque las expectativas no eran muy buenas porque habíamos recibido información de que ya no estaba el grupo grabando (curiosamente ese fue el último día).
La cosa fue parecida a la de la noche anterior, con la diferencia de que Adam salió a media tarde y nos atendió con tan buena gana como siempre, nos hicimos foto con él y nos firmo lo que llevábamos.
Después a modo de anécdota un policía de la garda que iba en furgoneta patrullando nos vio muertos de frío y cansados y nos trajo té con pastas a todos y justo después presenciamos una auténtica persecución delante de los estudios ante unas caravanas de lo más sospechosas en las que dejaron escapar a dos hombres de lo más faltantes y deteniendo a dos mujeres de lo más contentas. Fue de lo más surrealista, jamás me explicaré que demonios estaba pasando pero la verdad es que no todos los días puedo decir que he presenciado una escena de acción esperando a U2.
Era ya pasado medianoche cuando salió Bono y me hice foto con él y después Javi (lástima que no mirara a la cámara en ambas) aunque no pudimos darle nada para firmar esta vez. Salió Edge, que curiosamente a pesar de toda la gente que había y de los que habían asaltado a Bono, al salir él nadie le hizo caso, cosa que me llevó a pensar que fans de U2 solo éramos tres o cuatro pero sin embargo oportunistas por cercanía y aspirantes a fotos con el de Elevation y Vertigo eran unos cuantos más. Algo parecido me había pasado la semana pasada cuando se distinguía a la gente que había impreso lo primero que había encontrado en el google de Bono y encima se plantaban con toda la cara dura del mundo delante de las personas que llevaban todo el día esperando.
Edge tan amable como siempre y con esa sonrisa que nadie le puede sacar, me iba a firmar cuando le sonó el móvil y se puso a hablar pero muy atentamente se lo colocó de tal manera para que pudiera seguir firmando así que le di el hold me, I will follow y el three. Le dí gracias por todo y se fue. Adam volvió a irse disculpándose por no poder atendernos y Larry apenas vimos como se dejó las ruedas en el asfalto.
Esa noche lo llevé peor que Javi, sobretodo porque llevaba todo el día necesitando ir al lavabo y no me digné a ir por si en esos minutos aparecía alguien. Nos fuimos en busca de otro taxi y muy amablemente nos recogió un hombre en coche que había estado toda la tarde allí. Aparentemente parecía que venía del supermercado comiéndose un yogur y con un plátano en el bolsillo pero resultó ser el marido de una chica que estaba allí desde el día anterior, así que nos hizo subir al coche con su hija incluida y nos llevó hasta la mismísima puerta del hotel, un gesto de amabilidad de lo más cortés y oportuno.
8 de marzo:
Nos tomamos nuestro merecido desayuno y fuimos a Parnell Street a comprar las entradas para U2 3D, cogimos la sesión de las ocho para aprovechar el día y nos fuimos a HQ. Sam estaba pero el grupo no así que usando un rotulador que me compré para destrozarlo y que no lo pude dar más de sí, me encaramé a una farola como pude y me puse a escribir desde lo más alto nuestros nicks, todos los del foro que me acordé y una dedicatoria sumada a flechas indicando los comentarios. Estaba a cierta altura y mi propia altura ayudó a escribir alto, desde allí saludé a un barco de turistas que pasaban con guía incluido, que presumí que me estaban mirando y no fallé al recibir una respuesta de todos. Javi hablaba por teléfono y me hacía un book de fotos cuando vino un furgón de la policía y una chica me hizo bajar a lo que mi compañero de fátigas soltó “espera que están deteniendo a Marc”. De la otra puerta salió el policía de la noche anterior que me preguntó que tal nos había ido y si estaban dentro grabando aun, le pregunté por la persecución y le expliqué que básicamente estábamos allí escribiendo en la pared y que al día siguiente nos íbamos.
Después nos fuimos para el hotel (no sin pasar antes por Windmill Lane entre otros sitios) la verdad es que estaba muy alejado del centro aunque valía la pena, allí nos hicimos el té de costumbre y nos fuimos a comer a un italiano. Nos tiramos allí buena parte de la tarde e hicimos más turismo hasta llegar al cine. Allí nos tomamos unas pintas y nos dirigimos a la sala para ponernos a esperar. Cual fue nuestra sorpresa al ver salir de ella a un holandés que había estado con nosotros los dos días en HQ, por lo visto la había visto ya numerosas veces pero mayor aun más fue la sorpresa al verlo entrar de nuevo en el cine una vez ya sentados. Tal fue la expectación de la película y como nos dejó que repetimos y sin pagar, tan fácil como quedarse esperando fuera a que empezara de nuevo, el holandés también repitió pero solo parte de ella porque después se tenía que ir, nosotros decidimos volver otra vez al día siguiente. Aprovechamos para hacer fotos y videos aunque no se apreciaba nada.
Nos dirigimos a nuestro hotel e intentamos buscar por las cercanías cervezas pero no hubo éxito, probamos en un chino y un árabe y no nos vendieron y si en ambos sitios no puedes conseguir cervezas ya no las consigues en ningún sitio en mi opinión. Nos fuimos para el hotel y a dormir.
9 de marzo:
Dormimos hasta las tantas, dejamos el hotel y nos fuimos al cine a la sesión de la una, nos pusimos en primerísima fila con nuestros nachos, palomitas y refrescos. Una vez terminó hicimos nuestro último turismo por Dublín con visita a la tienda de regalos y el Hard Rock Café con el Trabant y como no, nos pasamos por una pizzería donde descansamos y comimos algo. Después de eso poco más que contar, nos fuimos al aeropuerto y volvimos para casa a descansar.




